Buenas tardes, esta fría tarde quería comentar dos textos periodísticos que aluden a nuestro sistema educativo: el primero publicado recientemente en El Norte de Castilla con motivo de la apertura de año académico "Colegios e institutos con bajos resultados reabren las aulas con planes de mejora", y el segundo a colación del primero, "El modelo de Castilla y León consolida un rendimiento escolar similar al de Finlandia", publicado el martes 13 de octubre de 2015 en el mismo diario, basado en el trabajo de Jaime Antonio Foces Gil "Desigualdades regionales y cohesión del sistema educativo. Estudio de un caso singular: Castilla y León",
En el artículo periodístico de la apertura de curso, el consejero de educación, Fernando Rey, saca pecho a propósito de varios aspectos:
En primer lugar, cabe destacar que Castilla y León va a seguir incidiendo en su programa de bilingüismo y va a adelantar este programa a los niños con edades de 3-6 años, o lo que es lo mismo a la educación infantil.
En segundo lugar se incrementará el número de profesores dedicados al bilingüismo, incluido los nativos que pasarán a ser un porcentaje importante.
En tercer lugar se va a inaugurar en próximas fechas un centro para la mejora del bilingüismo en la localidad de Almazán, Soria.
Estos y otros factores han consolidado un sistema educativo en Castilla y León de éxito similar al de países tan mediáticos como Finlandia, apareciendo una serie de puntos fuertes también a tener en cuenta:
Sistema basado en la equidad intentando que ningún alumno se quede atrás y salga del sistema, pues se considerará una rémora para el futuro.
Un Pacto Educativo que fue aprobado en Castilla y León en 1999, y que ha llevado a conseguir estos resultados y que llama a la reflexión sobre el mítico Pacto nacional por la educación que nunca llega a nuestro país donde se anteponen intereses partidistas ante los intereses nacionales y en este caso de nuestro futuro.
En el debe de nuestra administración autonómica deberíamos destacar el porcentaje de fracaso escolar, que se sitúa en el 21%, y sigue siendo un motivo de exclusión social y, por otro lado, el excesivo peso que tiene la gestión en la educación. Los criterios económicos priman sobre la inversión en futuro: se cierran centros, se prima el ahorro, se deterioran centros sin posibilidad de mejora, el profesorado debe aumentar sus competencias sin contraprestaciones económicas....lo que me lleva a pensar que ¿será todo por dinero?...,
saludos cordiales
¡Hola Miguel Ángel!
ResponderEliminarEn primer lugar quiero felicitarte por tu blog, me parece muy original la forma en la que redactas las cosas y les pones títulos, imágenes, etc.
Me parece muy interesante el interrogante con el que cierras esta entrada. Cada uno tendrá su opinión, y en mi opinión, sí. Especialmente en estos últimos años hemos vivido bajo la sombra de la austeridad, que ha sido traducida en este tipo de acciones. Eso por un lado; por otro, lo que dices tú, que vemos cómo prima el ahorro ante una educación de calidad.